Miércoles, Marzo 20, 2019

 Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías

El Transporte internacional denuncia que el Brexit aboca al sector a un precipicio

brexit

En un contexto que cambia dia a día, el sector pone sus expectativas en el Reglamento que aprobará el Parlamento y la Comisión Europa, pero que tendrá que ser ratificado por el Reino Unido para que las licencias y permisos actuales estén vigentes hasta el 31 de diciembre.

En un momento en el que, a menos de mes y medio de que cumpla el plazo establecido para la salida del Reino Unido de la unión Europea, no hay nada decidido y en un contexto en el que cada día nos llegan noticias cambiantes, el sector del transporte de mercancías por carretera ha mostrado su enorme preocupación ante esta situación de incertidumbre que supone el Brexit. Una incertidumbre que ha quedado patente en la jornada de la Fundación Corell ’Brexit: Una amenaza para el transporte por carretera de viajeros y mercancías’, uno de los sectores que, aunque no es el más perjudicado, si que cuenta con un número importante de empresas que realizan trasporte internacional con origen o destino en el Reino Unido.

Miguel Ángel Ochoa, Presidente del Patronato de la Fundación Corell, ha sido el encargo de contextualizar el momento actual, definiendo los posibles escenarios que se plantean ante el Brexit: que se produzca un acuerdo antes del 29 de marzo, aplazando la situación actual hasta finales de 2020, opción que parece poco probable; que se acuerdo una prórroga en las negociaciones, situación que podría ser posible, pero que a día de hoy no parece que vaya a producirse y una salida sin acuerdo.

Ochoa ha valorado las diferentes posibilidades que se le plantean al Reino Unido y que pasan por la posibilidad de permanecer de forma parcial en la Unión Aduanera Europea, como el caso de Turquía o de ser miembro del espacio económico europeo y de la EFTA, como Noruega, son opciones imposibles. Por otro lado, la opción de establecer acuerdos bilaterales con la Unión Europea, como es el caso de Suiza, ha sido denostada por ambas partes. “Con todas estas opciones como improbables-señala Ochoa- el escenario más cercano, en este momento, es que el Reino Unido se convierta en un país tercero sin acuerdo”.

Posibilidad de prórroga hasta 2020
Ramón Valdivia, Director General de ASTIC, ha manifestado su gran preocupación ante esta situación, destacando la incertidumbre en la que se encuentra el sector: ‘En este momento no puede transmitirse información fiable, porque todo cambia cada día. En el transporte nos preocupan las implicaciones para la importación y la exportación con Reino Unido fuera de la UE. Habrá una frontera y consecuencias aduaneras, de normativa, de permisos, etc. La incertidumbre es lo peor para las empresas, porque no permite planificar y tomar decisiones. Para nosotros es una situación lamentable. No podemos entender que se aboque a un sector al precipicio’.

Una de las soluciones que se han venido barajando últimamente es el plan de contingencia diseñado por la UE, mediante una propuesta de Reglamento en la que se pacta que los procesos actuales, licencias, permisos, etc. sean válidos hasta el 31 de diciembre. Este Reglamento será aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo, pero está sujeto a reciprocidad por parte del Reino Unido. ‘Verbalmente han dicho que sí, pero hay que plasmarlo en textos y normativas. Por ahí vemos cierta esperanza, al margen del tema aduanero’, ha afirmado Ramón Valdivia.
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Según Valdivia, los transportistas británicos sacan muy pocas mercancías del país y son las empresas de transporte del resto de países europeos los que realizan esta tarea. ‘Tuvimos una reunión con representantes británicos para tranquilizarnos y nos aseguraron que podremos entrar en el país sin problema. La cuestión es que tenemos que estar seguros de que podremos salir”. Para Valdivia, no sólo el sector transporte tiene preocupación: “El tejido empresarial está asustado, sobre todo las PYMES, que tienen una capacidad limitada para hacer planes de contingencia’.

La tecnología al rescate
Hay datos demoledores: según afirmó Ramón Valdivia, “se calcula que, si aumenta 2 minutos el tiempo de espera de los camiones durante los trámites, se formarán colas de 17 kilómetros’, con el incremento de costes que esto puede suponer para las empresas transportistas.
A pesar de la caótica situación, algunas iniciativas siembran una cierta esperanza, como la del puerto de Calais, que ha creado un sistema electrónico para poder declarar los bienes, asociarlos al vehículo y que se pueda pasar con cierta facilidad, gracias a que las formalidades aduaneras sean realizadas de forma automática.

Por otro lado, existen elementos digitales que pueden ayudar a facilitar la situación del transporte, pero que no han sido tenidos en cuenta. El CMR digital pone en contacto al remitente, al destinatario y al transportista, con datos de todo tipo sobre la carga y funciona a través de Internet, sin demasiadas implicaciones tecnológicas. Este sistema, soportado por la empresa TransFollow de Holanda, registra todos los datos, con la garantía de las normas ISO. Sin embargo, el sistema CMR, que es un pacto mundial, no ha sido firmado por Reino Unido y sigue fuera de este convenio.

Además, está el convenio TIR, vigente desde 1947 y creado por Naciones Unidas para facilitar el tránsito de mercancías por carretera, por lo que tiene alcance mundial. Este sistema fija la seguridad de los datos y de la capacidad impositiva, con unas cadenas de garantías. El sistema tiene su versión electrónica en dos vertientes: el TIR EPD, que en España no está funcionando y que es una declaración previa electrónica para que los aduaneros sepan que la mercancía va a pasar por ese punto con garantías, lo cual ahorra tiempo y el eTIR, basado en datos electrónicos, sin papeles, con la garantía de que dichos datos son seguros e inviolables. Este sistema podría ser utilizado en el caso de una frontera dura con el Reino Unido.

Por su parte, Nerea Rodríguez, Subdirectora General de Gestión Aduanera, que ha explicado que nadie sabe, a día de hoy, qué ocurrirá tras el Brexit. El impacto aduanero es diferente en los diversos países. En España, el mayor impacto se concentra en los puertos de Santander y Bilbao, desde los que salen los Ferry hacia Inglaterra. Según Nerea Rodríguez, los tipos de productos más afectados por la nueva situación son los vehículos, las frutas y hortalizas, así como los productos farmacéuticos, ya que no sólo están sujetos a las Aduanas, si no que requieren autorizaciones por parte de otros organismos y que en este momento no está claro cuáles serán exigibles. ‘Este tipo de mercancías son muy sensibles y trabajan con plazos cortos de tiempo, por lo que los retrasos tienen consecuencias’.

Según Nerea Rodríguez, Subdirectora General de Gestión Aduanera ‘La Comisión Europea ha sido transparente, pero todo está en manos del Reino Unido y no hay una alternativa real. La Comisón ha transmitido que cualquier opción de extensión en los plazos debe tener una finalidad concreta, pero en el Reino Unido no saben lo que quieren. Por otro lado, las elecciones de mayo plantean un problema, ya que pase lo que pase, puede ponerse en duda la legalidad del Parlamento’. ‘La salida sin acuerdo el día 30 de marzo es un escenario muy factible y se está trabajando en el ámbito.