Domingo, Noviembre 19, 2017

 Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías

El Tribunal de Justicia europeo demanda a España por el requisito de los tres camiones

tres camiones

La Comisión Europea planteó la demanda el pasado mes de Abril por posible vulneración de la normativa europea sobre acceso a la profesión de transportista.

El pasado mes de Noviembre la Comisión Europea anunció su decisión de llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por posible incumplimiento de la Reglamentación europea sobre condiciones de acceso a la profesión de transportista, al considerar que el requisito de flota mínima establecido en la normativa española, esto es, la exigencia de disponer inicialmente un mínimo de 3 vehículos de transporte para acceder por primera vez al sector, pudiera resultar desproporcionado y discriminatorio.
La Comisión presentó formalmente la referida demanda el pasado mes de Abril, y ahora, es cuando ha sido admitida a trámite por el Tribunal de Justicia europeo, iniciándose en consecuencia el procedimiento judicial para que las partes puedan presentar sus observaciones en relación a la demanda interpuesta.

La posición del Gobierno siempre ha sido la de defender la exigencia de una flota mínima argumentando que la excesiva “dispersión” que caracteriza al sector empresarial español, contribuye a la “opacidad” de nuestro mercado, lo que hace aconsejable establecer el requisito de flota mínima para “ofrecer más transparencia y una mayor seguridad jurídica y económica a las relaciones comerciales entre los transportistas y sus clientes”.

En todo caso, se estima que la tramitación del procedimiento judicial iniciado por la Comisión Europea contra el Reino de España no sea resuelto por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea antes de 2 años.

La actual regulación española de la actividad del transporte público de mercancías por carretera fue aprobada en 1999, tras la eliminación de los contingentes europeos para realizar transporte interior en los Estados miembros. Desde entonces, la flota española ha experimentado un crecimiento espectacular en el ranking europeo de transporte internacional, pasando de ocupar la cuarta posición en dicho año 1999 a ocupar la segunda posición en la actualidad, sólo por detrás de la flota polaca, y superando a las empresas alemanas y francesas, que en los últimos 10 años han visto disminuir su presencia internacional en más de un 50%.